¿Y a esto cómo se juega?

Cada LUNES el blog se actualizará con una entrada que expondrá la situación actual de Óscar y se dará a elegir a los lectores entre tres opciones que representarán su futuro inmediato: dos de estas opciones vendrán preestablecidas por la dirección del blog (ego sum) y la tercera quedará abierta para que sea el público quien la sugiera. De vosotros depende que Óscar se convierta en un triunfador en la vida o en un mendigo harapiento, por mencionar solo dos de las infinitas posibilidades. Adelante.
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lunes, 17 de marzo de 2008

1x02. La chispa adecuada

- ¿Nadie con suficientes pelotas para desafiar al Campeón Invicto?- gritó Gonzalo, alias Gonzilla, a todos los presentes, dispuesto a tumbar a base de chupitos de tequila a todo el que se atreviese a retarlo- Ya me parecía a mí.

-¡Yo! ¡Yo te reto!- se oyó gritar a alguien desde el bullicio de gente que se arremolinaba para ver la contienda etílica.

Todos se volvieron hacia el lugar donde estaban Mariano y Óscar con una sorpresa creciente en sus perplejos rostros. Mariano y Óscar también se volvieron para ver quién era el valiente que se había atrevido a batir al peso pesado del etilicio, al triatleta del bebercio, al impertérrito e imperturbable a pesar de alcohólico, Gonzilla I, Rey de Copas.

Se trataba de Rodolfo, alías el moco.

Ya lo ven, el tal Rodolfo había sido siete años consecutivos campeón provincial de ajedrez, líder indiscutible de todos y cada uno de los concursos de poesía y narrativa de su instituto y de todos los institutos en un radio de tres pueblos a la redonda, primer alumno condecorado con la medalla al mérito astronómico concedida por el Instituto Regional de Revisión Astronómica (I.R.R.A.) y archimago de nivel 40 con cota de malla de feldespato, pero bastó conque un día se le cayera una vela de mocos tipo troll en mitad de un debate sobre la aritmética aplicada a la genética ante todos los/as alumnos/as del instituto para que, en lugar de Rodolfo, el Gasparov, Rodolfo el grandilocuente, Rodolfo el estrellitas o, simplemente, Rodolfo el friki, todos los alumnos, conocidos y allegados, decidieran por unanimidad apodarle Rodolfo el moco.

Pues bien, Rodolfo el moco, empujado quizá por el ansia de venganza que cualquier alumno resentido guarda en el fondo de la funda de sus gafas, había decidido retar a Gonzilla en la batalla alcohólica por las féminas presentes. Ni que decir tiene que, probablemente, igual que Mariano, El Moco se había percatado de la desventaja que Gonzalo sufría debido a no darse cuenta de que su cubata de vodka, tan bien administrado en anteriores ocasiones, estaba siendo paulatinamente rellenado por su pelotillero amigo. Por esto y poco más, Rodolfo, el moco, consciente de que aquéllo podría suponer dejar de babear ante las fotos que hábilmente robaba con su móvil a las chicas del parque y ligar de una santa vez por todas, se armó de valor y se sentó frente a Gonzilla ante el abucheo general y el cachondeo particular de su contendiente y sus amistades próximas.

Lo que pasó a continuación fue una sorpresa general. Nadie esperaba (salvo los pocos que se habían dado cuenta del tema del vodka menguante) que Gonzalo, el imbatible e indiscutible Estómago de Acero Jimenez, justo tras ingerir el segundo chupito de tequila frente a Rodolfo, fuera a caer en redondo, con los ojos en blanco y una mueca similar a la que tenían que poner los héroes mitológicos cuando, después de mil dos batallas victoriosas, eran alcanzados por la muerte en forma de flecha o daga de algún enemigo menor.

La conmoción general dio paso casi de inmediato a un río de aplausos, vivas y oles que se sucedieron, como fichas de dominó, por toda la fiesta. Gonzilla había sido derribado. El rey ha muerto... viva el rey.

Lucy,la 90, así como tres de sus amigas, corrieron a agasajar de cumplidos y caricias a Rodolfo que, enchído de orgullo hasta llegó a firmar un pecho con un rotulador permanente en la vorágine del triunfo.

Óscar; nuestro Óscar bajó la cabeza entristecido. Después de todo, era consciente de que El Moco iba a disfrutar de las mieles del éxito gracias a una indecisión suya. No pudo evitar que se le pasaran por la cabeza autoreproches tales como "si te hubieras decidido", "si hubieras hecho caso" y otros similares e igualmente desalentadores.

Sin mediar palabra Óscar se escabulló de la fiesta sin decir adiós a nadie. No quería que nadie le viera la cara que, por cierto, era todo un poema. Su tristeza poco a poco se fue convirtiendo en rabia y la rabia, amigos, conduce al lado oscuro.

-Me dejo el pellejo estudiando, repasando, subrayando... vosotros solo os divertís, hacéis fiesta, ligáis, hacéis el vándalo y... ¿qué nos queda a cada uno?. A mí, por lo pronto, un futuro como profesional en lo que realmente añoro ser. A vosotros ni idea, la verdad, pero... seguro que algo bueno,algo divertido, algo ingenioso y que para conseguirlo no sea necesario ningún sacrificio.

Dicho esto, Óscar reparó en unas latas de gasolina que el padre de Tate tenía en un cuartito de herramientas junto a la casa. Su mente se nubló por unos instantes y segundos después ya las tenía en la mano quitándoles el tapón y llorando como una Magdalena.

-Yo os odio. ¡Os odio!- lloró mientras rociaba de gasolina las paredes de la casa y el interior de la cocina mediante la ventana abierta- ¡Os maldigo!

Una vez hubo acabado con el contenido de las dos latas de gasolina volvió al cuarto de herramientas en busca de un encendedor. En su lugar encontró unas cerillas de barbacoa. Las cogió, se dirigió de nuevo a la casa, encendió una y con ésa que había encendido, prendió toda la caja y la tiró contra las cortinas de la cocina.

En dos minutos la casa era una enorme hoguera desde dentro de la cual se oían los gritos de auxilio de los amigos de Óscar y todos los demás.

Óscar veía esto desde la acera de enfrente donde, muy relajado ya, telefoneaba anónimamente a la policía y a los bomberos para que acudieran y que no ocurriera algo mayor.

-ya está hecho. ¿Y ahora qué?-pensó.

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Tú decides:
OPCIÓN A: Óscar vuelve a casa como si no hubiera pasado nada y sigue estudiando para el exámen de selectividad del día después.

OPCIÓN B: Óscar huye sin rumbo indefinido preso de la culpa.

OPCIÓN C: Otra. Cualquier otra cosa que se les ocurra, anótenla en los comentarios de esta entrada.

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EL DEBATE SOBRE EL FUTURO DE ÓSCAR ESTÁ ABIERTO. DEJEN SU OPINIÓN EN LOS COMMENTS Y QUE SEA LO QUE DIOS QUIERA. EN LA ESQUINA SUPERIOR DERECHA DE LA PANTALLA PRINCIPAL DE ESTE BLOG PUEDEN VOTAR LAS OPCIONES. (LA TERCERA OPCIÓN APARECERÁ CUANDO SE DECIDA CUAL ES DE ENTRE VUESTROS COMENTARIOS.)